Soul of India

<a href="http://www.soulofindia.cl/">Soul of India</a> Av. Vitacura 4111 Tel: (02) 228 2825 Lun - Dom de 12.30 a 15.30 Lun - Jue 19:30 a 23:00 Sab 19:30 a 00:00

[ficha]En nuestro último viaje culinario decidimos probar un lugar que nos sonaba bastante atractivo porque queríamos reivindicar el sabor de la comida india.  El Soul of India, que originalmente vimos en el Alto las Condes, hacía gala de una impecable decoración y de un menú aparentemente bien estructurado. Nuestra experiencia previa era de  nuestra visita hace años al  Salaam Bombay, en donde la comida nos pareció demasiado picante y tanto la atención como el local un poco informales.  Por eso dije "reivindicar".

Fuimos al local de Soul of India que tienen en Av. Vitacura en el lugar donde antes se emplazaba el restaurant japonés Sakura y nada más cruzar la puerta nos impactó el poder de la escenografía. Terminaciones en madera, tapices con motivos indios, un intenso olor a incienso y especias, luces tenues en lámparas colgantes y un tremendo LCD donde se rotan videoclips y películas de Bollywood. El LCD no es muy glamoroso pero asi es India, creo yo, un sincretismo de cultos milenarios y outsourcing de tecnología para occidente.

Pedimos dos jugos Springbook ($~3.000) al llegar. Es una refrescante pero contundente mezcla de jugo de frutilla y crema de coco. Como aperitivo pedimos  un Mix Veg Platter ($~6.500) que trae samosas -empanaditas de papa y legumbres al curry, en masa frita y crujiente- Onion Bhaji -fritos de cebolla- y Cheese Croquettes que en realidad tienen más papa que queso. Ese aperitivo viene con una salsa de pepino y otra de cilantro, ambas muy bien logradas.

De fondo, quisimos probar las preparaciones al Tandoor, un horno cilíndrico alimentado por carbón. Pedimos un Murgh Kolaphuri ($~7.000), pollo al tandoor que luego se cocina con gengibre y cebolla, bañado en una salsa de tomates y pimientos. Un Mutton Masala ($~7.000), cordero cocinado con curry y siete especias de la india.

Acompañamos con Tawa Ginga Pulaw ($~5.000), arroz basmati con camarones, cardamomo y otras especias misteriosas, y Tandoori Kulcha ($~2.000) , una pan típico indio con cebolla y cilantro. Este pan no lleva levadura asi que viene siendo entre un pita y una focaccia.

Mi mujer pidió ademas una copa de Viu Manent Carmenere Reserva ( $ ~ 3000).

En cuanto a la experiencia, salimos felices por muchas razones. Primero, la ambientación está muy bien lograda. Me recordó a la escena donde Ben Stiller y Jennifer Aninston comen en un restaurant étnico salvo porque a mí sí me gusta la comida bien especiada. Segundo, la atención fue perfecta. El camarero probablemente era chileno pero el casting fue tan perfecto que recordaba un poco al personaje de Gupta Rajan en The Terminal. Un viejito muy amable que prácticamente eligió los platos por nosotros dándose el tiempo de explicar cada uno y entender qué tipo de sabores queríamos encontrar.

La comida también está bien lograda. Tengo que comentar que sí es bastante picante pero se mantiene dentro de lo agradable. A lo mejor la entrada de frituras estuvo de más porque no pudimos terminar la segunda parte, pero yo quería probar las samosas. Además, nos envolvieron el resto para llevar.

En total, poco más de 37.000 que valieron la pena.

 

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